HISTORIA DE CUBA

Antes de visitar cualquier país es recomendable leer un poco sobre su historia ya que te ayudará a conocer muchas de las costumbres locales, evitar ciertos temas de conversación, conocer los problemas de la sociedad, entender mucho más con su gente y e general a profundizar en el país. Cuba no es una excepción, de hecho diríamos que es obligatorio empollarse su trepidante historia para conocer los hechos clave que han llevado al país a una situación como la que sufre hoy en día. En este artículo vamos a intentar contar la historia de Cuba sin dejarnos los capítulos esenciales, esperamos transmitirte todo lo que queremos contarte!

En Cuba es normal hacerte preguntas que no tienen respuesta. Eso sí, desde el primer momento la manera de ser de los cubanos nos parecieron el tesoro más preciado de esta isla. Es gente hospitalaria y alegre que ha pasado por mucho y ha aprendido a afrontar la vida con actitud positiva.

Tras pasar un tiempo del viaje te das cuenta de que a Cuba uno le termina cogiendo muchísimo amor. Tanto si estas desorientado al inicio, como si hay un amor a primera vista. Cuba es única y hoy en día es de agradecer que haya lugares con una personalidad tan fuerte y diferente.


Visitar esta Isla sin conocer nada de su historia, creemos que es un poco irresponsable, así que hemos preparado un pequeño resumen donde os vamos a contar las principales etapas de la historia de Cuba.

Vamos a dividir la historia de Cuba en 3 periodos: pre colonial, colonial y post colonial.

  • Periodo pre colonial

Las raíces de Cuba hay que buscarlas en pueblos que emigraron de Sudamérica y Norteamérica. Aunque la fecha clave en esta época es el 1492, cuando Cristóbal Colón llegó a la isla.

  •  Periodo colonial

Es la época del dominio español, de la esclavitud y del desarrollo de la verdadera cultura cubana.

  •  Periodo post colonial

Es la época más complicada y más rica en cuanto a eventos. La diferenciamos en dos partes bien distintas:

    • La primera, desde la conquista de la “independencia” en 1898, cuando se expulsó a España y la isla se puso en las manos “protectoras” de los Estados Unidos. Es la era de Fulgencio Baptista, de la corrupción y de las políticas amistosamente abusivas de Estados Unidos.
    • Esto nos lleva a la segunda etapa, que comienza en 1959 con el Golpe de Castro, la figura más importante de la historia cubana. Aún así, se complica y es cuándo hablamos de que el régimen de Castro se puede dividir en dos fases. La soviética (1961-1991) y la moderna (1991-actualidad).

En este artículo vamos a centrarnos en el Periodo Colonial y, sobre todo, en el Post Colonial, que es cuando pasan muchas de las cosas que nos permiten entender la Cuba de hoy.

> PERIODO COLONIAL

(1492-1898)

· Cuba en manos Españolas

Colón fue el primero en llegar a Cuba, pero bien presto decidió dejarla para seguir explorando otras islas del Caribe. Unos años más tarde, en 1511, un español (Diego Velázquez de Cuellar) llegó, junto a otros 400 hombres, con la idea de colonizar la isla bajo el reinado de la Corona Española. Lo primero que hicieron fue construir 7 villas: La Habana, Trinidad, Baracoa, Bayamo, Camagüey, Santiago de Cuba y Sancti Spíritus. Obviamente los nativos de la isla comenzaron a preocuparse y a rebelarse. Normal. Pero claro, la voluntad de los nativos no consiguió superar la fuerza de las armas y la primera rebelión fue fácilmente reprimida.

El propósito de los españoles era saquear los recursos naturales de la isla, para hacerlo capturaron a indígenas y los hicieron trabajadores forzados (esclavos). Con la llegada de un cura, Bartolomé de las Casas, la situación mejoró y el trabajo forzoso se prohibió. Pero ya habían pasado 20 años, demasiado tiempo para evitar las ganas de levantarse contra un colonialismo atroz y luchar por la independencia de un pueblo libre.

A esto hay que sumarle otro dato clave en la historia de Cuba: la introducción de esclavos africanos. ¿Por qué se hizo? Fácil: las represiones y el trabajo forzado habían diezmado la población indígena y la isla necesitaba mano de obra para poder explotar las tierras, trabajar en las industrias (especialmente la azucarera) y levantar ciudades.

· Guerras de independencia

La Guerra de Independencia de Estados Unidos inspiró a muchos, entre los cuales estaba Carlos Manuel de Céspedes que en 1868 pone las bases de lo que sería la primera gran revolución cubana, una revolución que para él y muchos otros era totalmente incompatible con la idea de una Cuba esclavista.

El otro gran nombre de esta época es el de José Martí, patriota, poeta y revolucionario que, en 1892, fundó el PRC (Partido Revolucionario Cubano).

La fecha clave en toda esta historia en el 15 febrero de 1898, cuando el acorazado estadounidense Maine, enviado por EEUU para proteger a sus ciudadanos que vivían en Cuba, explotó. Para muchos, se trató de una operación de falsa bandera en toda regla, pero para los EEUU fue el pretexto perfecto para acusar a los españoles y comenzar la Guerra Hispano Estadounidense.

Más info para profundizar:

> PERIODO POST COLONIAL

 · La enmienda PLATT

Tras años de lucha, en 1902 Cuba se declara República independiente. Pero la ayuda de EEUU contra España no resultó ser del todo desinteresada y, gracias de la Enmienda Platt, la independencia del país se condicionó a cumplir una serie de requisitos, entre ellos:

  • EEUU se guardó el derecho de intervenir militarmente en la isla cuando lo creyera necesario.
  • EEUU obtuvo el derecho para crear una base naval en Guantánamo (estratégicamente un punto perfecto para dominar el acceso a la región del canal de Panamá).

La Enmienda Platt fue un duro golpe para los revolucionarios: España había sido expulsada, pero ahora  era dueña de Estados Unidos.

Más info para profundizar:

· Fulgencio Batista

Hay que decir que los primeros años tras la independencia fueron, a nivel político, muy inestables. Son años caracterizados por golpes de estado, corrupción, incertidumbre y un descontento general con el “protectorado” de EEUU.

Es entonces cuando entra en juego otra figura clave de la historia cubana: Fulgencio Baptista, un sargento que, poco a poco, se abrió camino hasta que en 1933 llegó a ejercer como jefe del Estado Mayor y en 1940 a ser elegido presidente.

Los primeros años de su mandato no fueron malos: aprobó muchas reformas sociales justas y parecía que Cuba había encontrado a un presidente liberal y democrático. Pero esto no duraría mucho: tras acabar su mandato en 1944 se fue a Estados Unidos y comenzó a vivir la vida padre… hizo buenas migas con políticos estadounidenses y con miembros de la misma mafia, llegando a prometer carta blanca en territorio cubano si le aseguraban un % de las ganancias en el negocio de la droga, casinos y prostitución.

En 1952 volvió a Cuba para dar un golpe de Estado, apoyado por sus amigos norteamericanos. El segundo mandato de Batista fue completamente diferente: para empezar aumentó su sueldo a más de lo que cobraba el presidente de EEUU, en un país que ni de lejos podía competir con la economía de su gigante vecino. Aumentó también el sueldo a los militares, restableció la pena de muerte y suprimió varios derechos fundamentales, como el de huelga.

Cuba, cada vez se resentía más y la población vivía en el umbral de la miseria mientras, unos pocos, vivían como reyes.

> LA REVOLUCIÓN CUBANA

El Golpe de Estado de Batista dejó a buena parte de la población descontenta y los revolucionarios de La Habana, que cada vez eran más numerosos, se sentían legitimados para tomar la iniciativa y traer, de una vez, la paz y la justicia a Cuba. Y aquí entra en juego la figura más importante de la historia moderna de Cuba: la de Fidel Castro.

Fidel Castro, un joven Abogado, espabilado y con principios muy fuertes, ayudado por su hermano Raúl, el teniente Santamaría y unos cuantos idealistas revolucionarios más, comenzaron a planificar el ataque al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba.

El ataque, que tuvo lugar el 26 julio de 1953, fue valiente, pero muy mal planificado. Los militares de Batista no tardaron en capturar y torturar a muchos de los 64 revolucionarios. Fidel, Raúl y unos pocos más consiguieron escapar aunque, pocos días después, fueron capturados.

A todo esto hay que decir que Fidel estaba casado con la hija de un miembro del gobierno de Batista. Aquí resumimos bastante la historia: Fidel, Raúl y un puñado de hombres más fueron enviados a juicio. Fidel, que era abogado, se encargó de su propia defensa y aunque, como era de suponer, no consiguió librarse de la cárcel, pronunció uno de sus discursos más famosos: “condenadme, no importa, la historia me absolverá”.

Tras pasar dos años en prisión fueron liberados gracias una amnistía de Batista (que intentaba, con poco éxito, amigarse con el pueblo).

Los Castro decidieron autoexiliarse a México, temían que la verdadera intención de Batista fuera asesinarlos. En ningún momento sin embargo abandonaron del todo Cuba: el Movimiento del 26 de julio ya estaba en marcha y con él las primeras llamas de una resistencia independentista y clandestina.

En México tuvo lugar un encuentro histórico que lo cambiaría todo: los Castro conocieron a un médico argentino muy carismático involucrado en los movimientos de liberación de pueblos latinoamericanos: Ernesto Guevara. El Ché.

El 2 de diciembre de 1956, con 80 hombres más, los Castro, Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara navegan hacia Cuba a bordo del Granma. Aquí también hay otra derrota: el ejercito los está esperando en la costa y no les cuesta acabar con la revuelta. Los revolucionarios no pueden hacer otra cosas que retirarse a las montañas de Sierra Maestra y reorganizarse.

Castro ve claro que necesitan el apoyo del pueblo, apoyo concreto, y comienza a captar a nuevos miembros fieles a su causa, son sobre todo campesinos y trabajadores que comparten los principios revolucionarios.

En esta época las batallas guerrilleras son muchas y poco a poco se consiguen victorias importantes. El ejército de Batista queda cada vez más desmoralizado y débil. La batalla final llega a finales de diciembre de 1958 en Santa Clara, cuando el Che y sus hombres hacen descarrillar un tren lleno de suministros, armas y refuerzos para el ejército cubano. Batista sabía que, en cuanto la central Santa Clara se rindiese a los revolucionarios, la guerra había acabado y se fugó a Estados Unidos, no sin antes llevarse consigo ingentes cantidades de dinero y riquezas.

Los guerrilleros no encontraron más oposición de los militares tras esta espantada, el triunfo estaba cerca. El 1 de enero de 1959 La Habana se lanzó a las calles celebrando el éxito de la revolución. Cuba, por primera vez, era libre antiimperialista.

Plaza de la Revolución, La Habana, Cuba – locosporcuba

> LA ERA CASTRO

Los Estados Unidos no veían mal la figura de Castro, después de todo Batista se reveló un tirano, egoísta y corrupto. Pero claro, en un principio no tuvieron en cuenta la ideología de Fidel, cada vez más afín al pensamiento socialista. Con el paso de los años y sobre todo al final de la Revolución, EEUU tenía bien claro que se había ganado un nuevo enemigo.

Hay que recordar que estamos en la época de la Guerra Fría y centrándonos en la situación de Cuba, su economía se enfrentaba a una gran caída de la demanda de azúcar, la mayoría de la población vivía bajo el umbral de la pobreza y, además, La Habana era uno de los lugares favoritos de los norteamericanos para disfrutar de juego, droga y prostitución.

Esto, claramente, no era compatible con las ideas socialistas de Castro y, en cuanto se conoció la huida de Batista y la victoria de los revolucionarios, la gran cantidad de estadounidenses que vivían en La Habana escaparon, dejando todas sus propiedades atrás (casa y coches incluidos…).

Fidel y sus hombres comenzaron una serie de reformas destinadas a mejorar la situación del pueblo, que en su gran mayoría le amaba con locura. Se promovió la sanidad y la educación gratis a todos los niveles, se alfabetizó la población, se invirtieron grandes sumas en la construcción de escuelas y hospitales, la tasa de mortalidad infantil bajó y subió la esperanza de vida, facilitó unas cartillas de racionamiento para que todo el mundo pudiese comer, pero no todos miraban con buenos ojos al nuevo líder.

Hay que decir que la URSS estaba encantada con su nuevo “aliado” (tener un punto de apoyo a 90 millas de Estados Unidos era toda una ventaja) y desde los comienzos de la era Castro aportó ayudas económicas incalculables a la isla.

Los EEUU se veían amenazados con esta nueva alianza e intentaron desestabilizar Cuba con propios cubanos. En 1961 tuvo lugar la Invasión de Bahía de Cochinos (conocida también como Playa Girón) en la que un grupo de exiliados cubanos (con el soporte, en principio, de EEUU) pretendió infligir un golpe mortal al sistema de Castro, pero se reveló un auténtico desastre.

La isla volvió a declararse antiimperialista y EEUU optó por un arma nueva: los famosos bloqueos. Estos comenzaron como respuestas a las expropiaciones de casas, coches y propiedades de ciudadanos estadounidenses tras la victoria de la revolución y continuaron hasta el encuentro de Obama y Raúl Castro en 2014. Con Trump, se va a volver a ejecutar el embargo.

> LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN Y LA CRISIS ECONÓMICA (1989-1995)

Con la caída del muro de Berlín y la disolución de la URSS todo cambió. Comenzaba la época más dura para los cubanos y los Castro, el llamado “PeriodoEspecial“. Las subvenciones soviéticas, que eran puro oxigeno para la vida en Cuba, cesaron de golpe, así como la exportación de azúcar que le garantizaba unos 5 mil millones de ganancias. Castro intentó reorganizar la economía pero no fue suficiente (además, recordad que la isla sufría un duro bloqueo internacional).

Según los cubanos, esos fueron los peores años, los más duros. Estaban solos. Había racionamiento de comida, los transportes estaban parados, había cortes continuos de electricidad y muchísimos cubanos entendieron que la única salida posible era escapar de su propia tierra y de un gobierno que, lejos de mejorar sus vidas, las había hecho cada vez más pobres. Es la época de la gran migración hacia EEUU, en especial hacia Miami, cuando los cubanos desesperados se lanzaban al mar en balsas precarias y peligrosas.

La única “reforma” que funcionó fue la de abrir el país a la inversión extranjera (turismo). Poco a poco ayudó a mejorar la situación económica y política (Cuba comenzó relaciones con la Unión Europea y con otros países de Sudamérica).

  •  EL RÉGIMEN SOCIALISTA DE FIDEL. Fué bueno… o malo?

Fidel murió en noviembre de 2016, pero con él no se fueron sus logros y derrotas. Mucho podríamos hablar de si el régimen de Fidel fue malo o fue bueno. Nuestra opinión es que hizo cosas muy buenas y otras muy malas. Muchos cubanos le adoran y otros le odian. Raúl, quien ahora está al mando, siempre fue más liberal… aunque ojo, Cuba sigue siendo Cuba.

Hay muchas cosas que hizo Fidel que son envidiables y elogiables:

  • Cuba fue el primer país de América Latina en erradicar el analfabetismo y disminuir considerablemente las tasas de mortalidad infantil y en elevar la esperanza de vida.
  • El sistema de sanidad pública cubana es envidiado por muchos países, además hay acceso universal y gratuito a los servicios de salud.
  • La educación es pública y gratuita a todos los niveles. Esto tiene también un punto negativo: el personal está sobre-formado y no hay puestos  de trabajo cualificado para todos… así que no es complicado encontrarse a médicos o ingenieros trabajando de taxistas o en locales turísticos.
  • Debido a esto, se envían médicos y enfermeros a otros países de América Latina, convirtiéndose Cuba en un ejemplo en este campo.
  • Abrirse al turismo fue un gran éxito: gracias a esto Cuba pudo salir de su crisis económica más fuerte.
  • Establecer el “polo científico” fue otro gran logro. Actualmente es la exportación más productiva para el país, superando a lo de la industria azucarera.

Investigando las críticas a Fidel y a la revolución cubana hay unas cuantas cosas que se repiten:

  • Cuba nunca logró desvincularse del “imperialismo”. Si antes eran España y Estados Unidos, luego fueron la URSS y Venezuela. Cuba nunca supo “sobrevivir” por si misma. Claro está que las reglas del juego ya eran diferentes, pero el socialismo no pudo garantizar una vida digna y libre a todos los cubanos
  • Hubo socialismo pero las clases y las jerarquías nunca llegaron a eliminarse.
  • Hay quien dice que Fidel, que alardeaba siempre de sus sólidos principios, se dejó engatusar por el poder del poder. Uno de los misterios que más han preocupado a los cubanos fue la desaparición, en 1959, de Camilo Cienfuegos y del avión donde viajaba. Para muchos la mano de Fidel está manchada de sangre (Camilo era un líder carismático que podía hacer sombra a la figura de Castro).
  • Cuando el régimen de Fulgencio Batista fue derrocado, los cubanos esperaban que el nuevo gobierno fuese más justo y liberal. Pues, no siempre lo fue. Hubo fusilamientos públicos, aparatos de vigilancia interna y represión de disidentes.
  • También se crearon unos campos de re-educación para que los homosexuales pudiesen volver “al camino recto”.
  • En la Cuba socialista no hay espacio para la libertad individual y en la realidad estaba bien lejos del paraíso socialista que habían soñado los revolucionarios.
  • Hubo un incremento magistral de la economía sumergida y es que, de otra forma, muchos cubanos no podrían sobrevivir (incluso los que tienen un buen puesto -medicos, ingenieros…- y es que los sueldos son ridículos).
  • Los derechos de los trabajadores son (casi) inexistentes y el motivo es sencillo: no hay derecho a negociar convenios ni a proclamar o hacer huelgas. El empleador (o sea, el estado) controla también los sindicatos.
  • No hay verdadera libertad de expresión ni democracia. Basta pensar que ni siquiera hay oposición al gobierno. Como anécdota, cuando Obama pidió a Raúl que se crearan varios partidos políticos, Raúl contestó que de acuerdo, que habrá dos, como en EEUU: uno dirigido por él y otro por Fidel. Aquí puedes leer toda la historia.

Aclaración

La realización de este post en nuestra web es siempre objetivo. En ningún caso queremos posicionarnos en ningún lado y es meramente información histórica. En Locosporcuba tenemos nuestra lícita opinión pero nunca seremos conocedores de la historia como los propios cubanos/as. Sólo somos simples viajeros.

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